
La competencia en Roland Garros sigue dejando sorpresas. En una jornada marcada por la ausencia de Carlos Alcaraz debido a una lesión, Alexander Zverev se impuso en las semifinales al checo Jakub Mensik por 7-5, 6-2, 3-6, 6-3. Con este triunfo, el alemán, segundo cabeza de serie, se encuentra a un paso de conquistar su primer título de Grand Slam.
Con esta victoria, Zverev alcanza su cuarta final en torneos de este tipo, lo que lo acerca a un anhelo que ha perseguido desde hace años. En la final del domingo, se medirá contra el italiano Flavio Cobolli, clasificado 14, luego de que su compatriota Matteo Arnaldi, se bajara.
Desde el inicio del torneo, Zverev ha sido considerado uno de los favoritos, especialmente, tras la eliminación temprana de Jannik Sinner, quien enfrentó dificultades en la primera semana y no pudo superar a Juan Manuel Cerúndolo en la segunda ronda, donde desperdició una ventaja de dos sets.
El partido de semifinales mostró a un Zverev sólido, mientras que Mensik, en su primera experiencia en esta etapa de un Grand Slam, tuvo problemas con su servicio, cometiendo cinco dobles faltas durante el encuentro. A pesar de algunos momentos de brillantez, como un quiebre en el tercer set, el checo no logró mantener la presión ante un rival que se mostró superior.
En el inicio del tercer set, Mensik pidió una pausa médica para tratar un dolor en el cuello, pero esto no fue suficiente para cambiar el rumbo del partido. Zverev, con un juego agresivo y preciso, capitalizó sus oportunidades, dejando a su oponente sin respuestas en momentos cruciales.
Esta final será la segunda para Zverev en París, ya que en 2024 había llegado a la definición, pero no pudo consagrarse tras perder ante Alcaraz. Además, el alemán ha tenido experiencias amargas en finales de Grand Slam, como en el Abierto de Estados Unidos de 2020, donde también dejó escapar una ventaja de dos sets.
El camino de Zverev en el circuito ha estado marcado por altibajos, incluidas acusaciones de abuso que surgieron después de su última final en Australia en 2025. Sin embargo, el jugador ha encontrado la manera de enfocarse en su juego y seguir avanzando en el torneo.
La expectación crece a medida que se acerca la final, y muchos esperan que Zverev finalmente pueda alzar el trofeo que tanto ha anhelado.



