
Grimsby Town empató 2-2 con Manchester United, en Blundell Park, por la segunda ronda de la Copa de la Liga de Inglaterra 2025-26 y se impuso en una fatídica tan de penales.
El partido fue todo lo contrario a lo que se esperaba. No solo desde el resultado. Con excepción de los últimos diez minutos del primer tiempo, el dueño de casa fue quien dominó esa etapa inicial.
Charles Vernam abrió el marcador a los 22′ y a los 30′ fue Tyrell Warren quien estiró la ventaja. Entre un gol y el otro hubo uno anulado por posición adelantada. Fueron diez minutos trágicos para el United.
Para elevar el nivel de épica, en el complemento se desató una tormenta muy fuerte y el estado del campo de juego pasó a ser protagonista. La pelota picaba bien, pero el juego se volvió más rápido y desprolijo.
Con el correr de los minutos, al equipo de la cuarta división del fútbol inglés no le quedó otra opción que replegarse. La diferencia física comenzó a aparecer y la posibilidad de presionar lejos del propio arco ya no estaba al alcance de la mano.
El descuento llegó a falta de 15′, tras un contragolpe que agarró mal parado al dueño de casa y que fue aprovechado por una gran definición de Bryan Mbeumo, que fue asistido por Kobbie Mainoo.
Mason Mount lanzó el córner a los 88′ y por el segundo palo apareció Harry Maguire, que dejó atrás a su marca y metió el frentazo para poner el partido 2-2.
Independientemente de la tanda de penales y de como tuvo que sufrir en los últimos minutos, Grimsby Town redondeó un partido fantástico. Pese a llegar desde la cuarta división, el local pudo imponer su juego durante el primer tiempo y no sufrir en el arranque del complemento.
En la definición desde los 12 pasos pasó de todo. Onana no tuvo una gran noche, más allá de meter su disparo, tocó cinco de los remates y solo pudo atajar uno. En el gigante inglés erraron Cunha y Mbeumo, que había sido el encargado de descontar. Se patearon un total de 26 penales.