
Lionel Messi fue el salvador del Inter Miami, que venció 3-1 a Orlando City y avanzó a la final de la Leagues Cup y protagonizó un tierno momento: luego de convertir el segundo gol corrió a una de las tribunas y abrazó con cariño a Ciro y Thiago, dos de sus tres hijos.
A falta de dos minutos para el final del partido, Messi se escabulló de tres rivales con una rápida conducción, ingresó al área con una pared con el español Jordi Alba y -rápidamente- ejecutó un fuerte remate de zurda que dejó inútil el esfuerzo del peruano Pedro Gallese. Cuando la pelota infló la red, trotó hasta donde estaban sus niños y se fundió en un sonriente abrazo.
Previamente, el rosarino de 38 años había convertido de penal, tras una polémica decisión del juez hondureño Walter Ramos. De esta forma, el ex Barcelona y París Saint Germain llegó a 22 goles en 26 partidos y alcanzó los 61 gritos con la camiseta rosa del conjunto estadounidense.
Finalizado el encuentro, el zurdo, quien estarpa presente en la últim fecha de las Eliminatorias Ssudamericanas con la selección Argentina, reveló: “Me preparé para jugar este partido. Sabía lo importante que era, el rival, muy complicado, que este año nos ganó los dos partidos… En el primer tiempo me sentía un poquito con miedo, pero en el segundo me solté un poco más”.).