
La NBA se estremeció la madrugada del domingo cuando Los Angeles Lakers y los Dallas Mavericks realizaron un traspaso bomba, que trajo al equipo angelino a la superestrella eslovena Luka Dončić, y los texanos adquirieron a Anthony Davis.
Dončić, de 25 años, llegó a la NBA en 2018 y desde su llegada se volvió la cara de Mavericks, llevándolos incluso a las Finales la temporada pasada ante todos los pronósticos, en la que cayeron 4-1 ante Boston Celtics.
Sin embargo, el europeo ha sufrido lesiones que lo han limitado a 22 juegos, aunque mantiene sus buenos promedios (28.1 puntos, 8.3 rebotes y 7.8 asistencias), los Mavs son actualmente octavos de la Conferencia Oeste, con marca de 26-23, y parece que tomaron la decisión de implosionar el proyecto que tenían liderado por Dončić.
El movimiento es sorpresivo no sólo por la llegada de Dončić a Lakers, sino por la salida de Davis, que había sido el jugador más destacado de Lakers esta temporada, incluso por encima de LeBron James, y fue parte esencial justamente para que Lakers subiera al quinto puesto del Oeste (28-19), aunque se perdió los últimos dos partidos por lesión, justamente esta constante de sus lesiones pudieron ser el motivo por el que los angelinos decidieron desprenderse de una de sus superestrellas.
Junto al esloveno llegarán Markieff Morris y el alemán Maxi Kleber, este último para aportar 2 aspectos que necesitaban los angelinos, el triple y la defensa interior, mientras que los Mavs reciben, además de Davis, a Max Christie y la primera selección de Lakers en 2029.
El Utah Jazz fue el tercer equipo involucrado en el movimiento para cuadrar salarios, y recibieron a Jalen Hood-Schifino y dos segundas rondas del Draft 2025 (vía Clippers y Mavericks).