
Los New York Jets lograron una victoria increíble viniendo de atrás para vencer 23-16 a Buffalo Bills en el primer Monday Night Football de la temporada, en una noche que parecía desastrosa, gracias a un regreso de despeje en tiempo extra del novato Xavier Gipson, en la conmemoración de los 22 años de los atentados del 11-S de 2001.
También estaba la preocupación con la lesión de Aaron Rodgers, que salió lastimado en su debut y podría ser de gravedad.
El debut de Rodgers duró 2 jugadas, un pase incompleto y una captura de Leonard Floyd, donde el veterano cayó mal y se le vio adolorido de su pierna izquierda, siendo retirado con ayuda del cuerpo médico ante la evidente preocupación de los presentes, y le parecía venir encima la noche a los Jets, peor cuando los Bills se fueron adelante con un gol de campo de Tyler Bass.
Pero en la siguiente serie ofensiva Josh Allen rifó un balón profundo y Jordan Whitehead lo interceptó, en la siguiente jugada Breece Hall, que volvió de lesión, logró una escapada de 83 yardas, colocando al equipo en posición para un gol de campo para empatar el juego 3-3, sin embargo, Allen se resarció con una gran serie ofensiva que coronó con un pase de anotación a Stefon Diggs, y Wilson lanzó una intercepción a manos de Matt Milano, entregando el balón a Bills que sacaron otro gol de campo para irse al descanso arriba 13-3.
En la segunda mitad la defensa de Jets sacó orgullo, con 2 intercepciones de Whitehead y otro gol de campo, pero la ofensiva no lograba arrancar hasta con menos de 5 minutos finalmente Wilson pudo mover el balón hasta la yarda 3, donde luego se dio la atrapada de la noche, Wilson envió un pase difícil a Garrett Wilson, que compitiendo con Tre´Davious White, le pudo quitar el balón al esquinero y bajarlo a una mano para atrapar la anotación y empatar el partido 13-13.
Allen sufrió un balón suelto en la siguiente jugada y los Jets sacaron otro gol de campo para tomar la delantera 16-13 a 1:45 del final, Allen y Diggs recompusieron el camino de la ofensiva a un gol de campo de 50 yardas de Bass que entró con drama para ir a tiempo extra.
Luego la inspiración de Bills se esfumó, yéndose en 3 y fuera su serie y les tocó despejar, el regresador Xavier Gipson recibió el despeje en la yarda 35 y escapó 65 yardas, con una fenomenal cobertura de los equipos especiales hasta la zona de anotación para sentenciar el duelo y ganar 23-16, con un debut soñado para Gipson.
Allen acabó con 29 pases completos de 41 lanzados para 236 yardas, con 1 pase de anotación, pero sufrió 3 intercepciones y 1 balón suelto, alimentando su mayor mal, pues con esas 4 pérdidas llega a 84 balones perdidos desde 2018 (cuando llegó a la NFL), mayor cantidad en la liga, y empeora su marca a 0-5 en tiempo extra, segunda peor en la historia detrás de Tommy Maddox (0-5-1), salvo Diggs, con 10 recepciones para 102 yardas y 1 anotación, el equipo careció de armas o de jugadores que hicieron jugadas grandes en ofensiva o defensiva.
Los Jets, por su parte, no pudieron destacar de manos de Wilson (140 yardas, 1 anotación y 1 intercepción), pero su ofensiva terrestre logró 172 yardas (promediando 6.1 yardas por acarreo), y su defensa capturó 5 veces a Allen, le quitó 4 balones, 3 de ellos intercepciones de Whitehead, quien es el primer jugador 3 intercepciones en Monday Night Football desde 2007, limitaron a Bills a 97 yardas terrestres, sacando su sello de 2022, donde su defensa sacó cara para el equipo.
Ahora queda por ver la situación de Rodgers, donde tanto el jugador como el equipo temen una ruptura del tendón de Aquiles, que le significaría el final de temporada de Rodgers, y quizás de su carrera, pues sería la primera lesión seria en su carrera, ya con 39 años.
Una lesión de tobillo alto o de Lisfranc (un ligamento a la altura del pie) también se manejan como hipótesis, que se confirmará finalmente el martes.